El campo de la comunicación pública de la ciencia (CPC) en Iberoamérica ha experimentado una expansión notable en las últimas décadas, consolidándose como un área de investigación, de práctica y política pública con identidad propia. Sin embargo, los esfuerzos por reconstruir su historia y sistematizar sus procesos han sido escasos. En este contexto, el libro Comunicar la ciencia en Iberoamérica: un sobrevuelo por la región [2025], editado por Luisa Massarani, Miguel García Guerrero y Elaine Reynoso Haynes, no solo llena un vacío historiográfico significativo, sino que también se presenta como una obra inédita y fundamental para investigadores y profesionales de la región. La obra no es solo histórica, sino que se conecta con problemas actuales como el negacionismo científico, la desinformación y el impacto de la inteligencia artificial en la comunicación de la ciencia.
Publicado en el marco de conmemorar los 35 años de la Red de Popularización de la Ciencia y la Tecnología en América Latina y el Caribe (RedPOP), ofrece una compilación de la historia reciente de la CPC en 12 países iberoamericanos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela). Los capítulos, escritos por expertos en cada nación, se basan en años de recopilación de información y en el testimonio de experiencias profesionales directas. El libro reúne a más de 30 autoras y autores, cuya diversidad de voces y formatos aporta una notable riqueza analítica y metodológica. Conviven enfoques de profesionales provenientes de la historia, el periodismo, la divulgación y la investigación científica.
Se incluyen también dos capítulos dedicados a redes profesionales clave, la Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico y la propia RedPOP, en los cuales se destaca la importancia de las redes transnacionales para consolidar una comunidad de práctica. En el capítulo dedicado a la RedPOP se resalta el impulso decidido que ha brindado a la cooperación, la discusión académica y la profesionalización del área.
Una de las contribuciones más ricas del libro es la documentación de trayectorias singulares, pero a menudo convergentes de la CPC en Iberoamérica. Este enfoque comparativo permite visibilizar las convergencias, como la influencia del pensamiento latinoamericano en ciencia y tecnología, así como los contrastes que marcan la heterogeneidad en la institucionalización de las políticas públicas, evidentes, por ejemplo, entre sistemas consolidados como el español y procesos de desarrollo más recientes como el panameño.
El rasgo distintivo de la obra es la perspectiva de sobrevuelo, que privilegia una visión panorámica, sin perder de vista las especificidades nacionales. Se destacan los orígenes en la región, usualmente vinculados a la creación de espacios de ciencia como jardines botánicos y museos de historia natural. La era moderna de la CPC se consolida a partir de mediados del siglo XX con la institucionalización. Argentina, Brasil, Chile y México presentan procesos de institucionalización temprana y una creciente diversidad de actores, marcados por la creación de programas de posgrado, agencias de noticias científicas y políticas estatales de cultura científica. Mientras que Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay muestran trayectorias atravesadas por la fragilidad institucional y, a la vez, por la creatividad de sus comunidades profesionales.
La obra documenta la evolución conceptual de la CPC más allá del tradicional modelo del déficit y se observa que existe una tensión entre el término tradicional de divulgación de la ciencia y el concepto más amplio de comunicación pública de la ciencia. En México, por ejemplo, el termino tradicional ha sido divulgación de la ciencia, sin embargo, actualmente se promueve el uso de comunicación pública de la ciencia para abarcar una diversidad de enfoques. Mientras que, en Colombia, el concepto de apropiación social de la ciencia y la tecnología se ha posicionado en la política pública, buscando diferenciarse del modelo deficitario y promoviendo la participación activa de diversos públicos en la producción de conocimiento. Ecuador ha adoptado una perspectiva de pluralismo epistemológico para fomentar el dialogo entre saberes, integrando los conocimientos ancestrales con los científicos.
El análisis comparativo del libro revela que la vulnerabilidad institucional y la dependencia de las políticas de gobierno constituyen el desafío más crítico y un patrón común que limita la consolidación del campo en Iberoamérica. Las políticas públicas son vistas como incipientes, de corto plazo y vulnerables a cambios políticos, lo que subraya la necesidad de políticas sostenibles.
La evolución de la CPC en los medios es particularmente reveladora, donde, históricamente el periodismo científico tuvo un rol fundamental, sin embargo, en el siglo XXI, la transición digital ha reconfigurado el panorama. Los grandes diarios han reducido o eliminado secciones especializadas, mientras que el ecosistema digital ha dado paso a nuevos actores, como los influencers de la ciencia. Esta expansión en plataformas digitales, si bien amplió el alcance de los conocimientos científicos, también intensificó la infodemia y la difusión de información carente de sustento científico.
En el tema de la profesionalización y la formación académica especializada, el libro menciona que, si bien ha habido avances, la oferta sigue siendo limitada, subrayándose la necesidad de impulsar programas de formación especializada. Un punto crucial para destacar es la necesidad de una evaluación justa para los comunicadores en instituciones de investigación, a fin de asegurar que la CPC se reconozca como una función profesional con el mismo nivel de apoyo que la investigación y la docencia.
Los editores han logrado compilar un volumen que no solo documenta una historia dispersa, sino que también establece un marco analítico para comprender la CPC como un campo que lucha por su profesionalización y estabilidad en contextos de alta inestabilidad sociopolítica y económica, lo cual lo convierte en referencia obligada para investigadores, docentes, periodistas y gestores de políticas. Por otro lado, abre interrogantes sobre su futuro en un escenario global atravesado por crisis de confianza en la ciencia, transformaciones digitales y demandas de inclusión social.
Referencias
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Massarani, L., García Guerrero, M., & Reynoso Haynes, E. (Eds.). (2025). Comunicar la ciencia en Iberoamérica: un sobrevuelo por la región. Fiocruz-COC. https://qr.scan.page/uploads/pdf/1756815527147_L5czi8.pdf
Sobre el autor
Teresa Avila Alba es Ingeniera Agrónoma con Maestría en Ciencias por la Facultad de Ciencias Agronómicas de Gembloux, Bélgica. Doctorante candidata al Doctorado en Comunicación e Información de la Universidad Católica Boliviana. Con experiencia profesional en investigación para el desarrollo con especialidades en biotecnología, diversidad genética y comunicación de la ciencia. Docente universitaria de la Universidad Mayor de San Simón y de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”.
E-mail: mtereavila@hotmail.com