Más allá de re-imaginar: transformar los museos

Resumen: 

Más allá del entretenimiento y la diversión con la ciencia y la tecnología, nuestras sociedades necesitan espacios educativos de encuentro para el diálogo y la deliberación sobre los conocimientos científicos y tecnológicos. Tales espacios podrían ser museos y centros de ciencia, siempre que logren articularse con las necesidades, situaciones y demandas sociales. Este libro nos propone re-imaginar las exposiciones y las prácticas en los museos a partir de una revisión extensa de literatura y varios estudios de caso, que muestran cómo diferentes escenarios en Brasil, Canadá y EEUU están configurando sus exposiciones para involucrar y debatir con sus públicos sobre temas controversiales a travesados por la ciencia y la tecnología.

Fecha de recepción: 
7 de julio de 2021
Fecha de aceptación: 
7 de julio de 2021
Fecha de publicación: 
18 de noviembre de 2021

Reseña de Libro

Pedretti, E. and Navas, A. M. (2020).
Controversy in Science Museums: Re-imagining Exhibition Spaces and Practice.
London, U.K.: Routledge. 1st ed. DOI: 10.4324/9780429507588.

Los museos y centros interactivos tipo “exploratorio” que se popularizaron en el mundo en la década de 1990 y que configuraron el “boom de science center”, se caracterizan por presentar fenómenos, leyes y experimentos a través de exposiciones interactivas bajo la lógica de Eduteinment (Edu-entretenimiento), Ciencia Divertida (Fun Science) y Aprender Jugando (playful learning). Todos ellos nacen con la intención de democratizar el conocimiento científico, y mostrar la inteligibilidad del mundo con estos conocimientos.

Estos espacios surgen con un marcado énfasis de las ciencias experimentales, principalmente la física, y con un objetivo implícito de presentar una ciencia estabilizada libre de discusiones, polémica y debates. Dicho de otro modo, privilegian en sus exposiciones unas ciencias que ya han clausurado sus controversias y constituyen un conocimiento “cajanegrizado”[Latour, 1987]. Este paradigma del “experimento” aunque necesario es insuficiente para los ciudadanos que necesitan deliberar y tomar decisiones políticas, sociales, ambientales y económicas atravesadas por conocimientos científico-tecnológicos, así por ejemplo, controversias recientes en América Latina asociadas con el uso de fracking para la extracción de gas y petróleo, la deforestación de la amazonia, la vacunación, el embarazo adolescente, la contaminación del aire en las grandes ciudades, la popularización de economías “colaborativas” asociadas con plataformas tecnológicas como Uber, Airbnb, Rappi, etc., entre otras situaciones de nuestros contextos, ponen de manifiesto la importancia de ganar mejores comprensiones y posibilidades de decisión sobre lo científico y tecnológico.

En efecto, de la misma manera que en el siglo XVIII surgió la necesidad de aprender a leer y escribir por el uso generalizado de la imprenta para reproducir productos culturales, hoy no podríamos ejercer nuestra ciudadanía plenamente sin contar con conocimientos científico-tecnológicos y espacios de encuentro para el diálogo y deliberación sobre estos temas y sus intersecciones socioculturales. Este es un punto de convergencia entre la alfabetización científica, la comunicación pública de la ciencia, los estudios sociales de la ciencia y los estudios de museos. Y son justamente estos campos, los usados por Erminia Pedretti y Ana maría Navas en su libro como eje teórico para analizar las exposiciones que abordan o generan controversias en los museos, y en específico, comprender y proponer maneras cómo estos escenarios pueden re-imaginar las exposiciones y espacios para dar cabida a una ciencia y tecnología en acción.

Para ello el libro “Controversy in Science Museums: Re-imagining Exhibition Spaces and Practice” se ensambla en tres partes, siguiendo la estructura de un informe de investigación que recoge una buena parte de la investigación liderada por Pedretti “Engaging the Public with Controversial issues through science centres and museums”. En la primera sección el libro presenta una extensa revisión teórica sobre: las concepciones de alfabetización científica y su relación con los museos, los asuntos de participación y comunicación pública de ciencias y tecnologías, y la noción de controversia. En este acápite se enfatiza en una suerte de giro que están viviendo los museos, que, según insinúan las autoras, caracteriza un cambio de época marcado por el paso de objetos pasivos a objetos e ideas que celebran la curiosidad, el interés y la problematización de valores socioculturales y aspectos intrínsecos del conocimiento científico. Un aspecto importante para exaltar de esta primera parte es el compendio teórico que articula diferentes campos de conocimiento, el cual se configura como una caja de herramientas teórico-metodológicas que luego se pone en acción en los capitulo subsiguientes. Así, esta parte cierra con cuestiones y ejercicios reflexivos para el lector, que se espera sea una/un profesional de museos, que le invitan a poner en práctica ideas y aspectos teóricos propuestos en los primeros capítulos.

En la segunda parte, se presentan cuatro casos de estudio de exposiciones en museos interactivos y centros de ciencia ubicados en Brasil, Canadá y EEUU. A través de estas exposiciones, las autoras presentan un rico conjunto de ejemplos que definitivamente muestran un horizonte más amplio de los centros de ciencia que configuraron el boom en la décadas de 1990 y 2000 [Beetlestone y col., 1998; Bradburne, 1998; Franco-Avellaneda, 2013]. En estos espacios, además de divertir, interactuar y enganchar a los públicos, también se cuestionan y problematizan tabúes sociales y aspectos intrínsecos de las ciencias. Aquí las autoras despliegan su caja de herramientas teórico-metodológica para analizar las exposiciones e identificar cómo se configuran los guiones (scripts) para presentar las controversias en un museo. Así, aunque no lo señalan, siguen un camino de análisis que parte de de-scribir para reconocer cómo diferentes profesionales de museos in-scriben a través de las exposiciones nuevas agencias para entender, aprovechar y posicionarse sobre lo científico.

En la tercera parte, las autoras se centran en las percepciones de los visitantes que participan de estas nuevas exposiciones sobre controversias o que las generan, e identifican seis grandes elementos que emergen y delinean las relaciones entre públicos y museos. Estos son: la conexión emocional; cuestiones y confrontaciones; construir conocimiento; contar historias; escuchar y hablar; desarrollar agencia. Estos hallazgos son clave para problematizar el imaginario implícito que animó el diseño de exposiciones durante décadas, como lo documentó Pérez-Bustos [2014], pues materializan una historia única de infancia, que usualmente corresponde a un niño, no niña, de clase media entre los 8 y los 12 años, que visita estos escenarios con sus familias o acompañado de su grupo de compañeros de colegio. Un niño curioso, al que le gusta explorar y observar, tocar, probar autónomamente lo que estos dispositivos le proponen, y para el que jugar es sinónimo de competir con sus compañeros, y a quien le divierte ganar.

Este libro pone sobre la mesa la necesidad de revisar el papel social de museos y centros de ciencia, en especial cómo se configura su dimensión educativa por el ensamblaje de actores, intereses y medios materiales. Y también cómo este nuevo papel les permite nuevas relaciones que a la postre les ayuden a identificar nuevos caminos de sostenibilidad, pues en nuestro contexto aún existen serias barreras de acceso que impiden que sean espacios para todos. Ahora bien, el libro “Controversy in science museums: Re-imagining Exhibition Spaces and Practice” necesita ponerse en diálogo con cuestiones de ya vieja data en nuestros contextos, entre ellas, la no neutralidad de las exposiciones, la no universalidad de las experiencias interactivas que permitieron la venta y compra de centros de ciencia (llave en mano de países centrales a otros en envía de desarrollo), la feminización de la popularización de la ciencia y la necesidad de analizar puntos de vista situados para identificar actores e inequidades ocultas que hacen posible el funcionamiento de estos escenarios.

En ese sentido, al inicio de esta pandemia, Bruno Latour, propuso un ejercicio colectivo: imaginar las medidas de protección para evitar el regreso al modelo de producción anterior a la crisis [Latour, 30 de marzo de 2020]. Propuso preguntas, entre las que estaban: qué actividades de las suspendidas no queremos que vuelvan y qué transición imaginar para las personas que viven de esas actividades; qué actividades de las suspendidas queremos que se reanuden y cómo ayudar a que se reanuden. Si situamos esas cuestiones en el escenario de los museos, las preguntas podrían orientarse a reconocer para qué queremos la reapertura de los museos después de la pandemia, cómo superar las barreras que impiden el acceso y disfrute de todos, y cuál sería el papel de los museos en la construcción de una democracia científico-tecnológica en la que las y los ciudadanos tengan agencia sobre estos conocimientos.

La actual desaceleración que se vive debido a la crisis global producto de la pandemia y que ha acentuado desigualdades sociales, políticas y culturales de vieja data, quizás pueda ser una oportunidad para comprometernos con la transformación de nuestras realidades, no solo imaginarlas ni re-inmaginarlas yendo más allá del ejercicio retórico. Es este, entonces, un buen momento para afirmar la importancia de que se reabran los museos y centros interactivos pero que lo hagan para ser mejores. Hay que conseguir que estos espacios se comprometan sostenidamente y de manera deliberada con la superación de inequidades de los países latinoamericanos, y debemos hacerlo con los medios que tenemos hoy disponibles. Es necesario insistir en que estos deben ser espacios para la conversación, el diálogo y el encuentro, y sobre todo para pensarnos y vernos en comunidad [Freire, 1979].

Referencias

Beetlestone, J. G., Johnson, C. H., Quin, M. y White, H. (1998). ‘The Science Center Movement: contexts, practice, next challenges’. Public Understanding of Science 7 (1), págs. 5-22. https://doi.org/10.1177/096366259800700101.

Bradburne, J. M. (1998). ‘Dinosaurs and white elephants: the science center in the twenty-first century’. Public Understanding of Science 7 (3), págs. 237-253. https://doi.org/10.1088/0963-6625/7/3/003.

Franco-Avellaneda, M. (2013). ‘Museos, artefactos y sociedad: ¿cómo se configura su dimensión educativa?’ Universitas Humanística 1 (76), págs. 125-151.

Freire, P. (1979). Conscientização: teoria e prática da libertação. Uma introdução ao pensamento de Paulo Freire. Cortez & Moraes.

Latour, B. (1987). Science in Action. How to follow Scientist and Engineers through Society. Cambridge, MA, U.S.A.: Harvard University Press.

— (30 de marzo de 2020). ‘Imaginer les gestes-barrières contre le retour à la production d’avant-crise’. AOC. URL: https://aoc.media/opinion/2020/03/29/imaginer-les-gestes-barrieres-contre-le-retour-a-la-production-davant-crise/.

Pérez-Bustos, T. (2014). Feminización y pedagogías feministas: museos interactivos, ferias de ciencia y comunidades de software libre en el sur global. Bogotá, Colombia: Editorial Javeriana.

Autor

Manuel Franco Avellaneda tiene un Doctorado en Educación Científica y Tecnológica, una Maestría en Educación, una Especialización en Pedagogía y es Ingeniero Mecánico. Actualmente es consultor en educación en museos, educación en ciencia y tecnología y formación docente.

PIC0000-0002-0895-8219. E-mail: mfrancoavellaneda@gmail.com.

Cómo citar

Franco-Avellanedam M. (2021). ‘Más allá de re-imaginar: transformar los museos’. JCOM – América Latina 04 (02), R01. https://doi.org/10.22323/3.04021001.